Ing. Agr. Néstor Tecco.
Edil de la CORE.
Vicepresidente de la Junta Departamental de Salto.
Salto: una Intendencia al servicio del desarrollo
Gobernar una Intendencia no puede reducirse a administrar una estructura ni a ocupar cargos. Gobernar significa tomar decisiones, establecer prioridades y utilizar los recursos públicos para mejorar la vida de la gente y generar las condiciones para que un departamento pueda crecer.
Ese es el rumbo que ha tomado el Gobierno Departamental encabezado por el Dr. Carlos Albisu: poner a la gente en el centro de la gestión y transformar a la Intendencia en un engranaje para el desarrollo de Salto.
El objetivo no es que la Intendencia sea el principal generador de empleo del departamento. El objetivo es mucho más ambicioso: que Salto genere oportunidades fuera de la Intendencia, fortaleciendo a quienes producen, trabajan, invierten y emprenden.
El desarrollo genuino se construye cuando las pequeñas, medianas y grandes empresas pueden crecer, cuando los productores tienen mejores condiciones para trabajar, cuando los emprendedores encuentran oportunidades y cuando quienes quieren invertir encuentran un departamento preparado para recibirlos.
Para eso, la infraestructura es fundamental. Una calle deteriorada no es solamente un problema visual: significa mayores costos para las empresas, vehículos que se rompen, dificultades para los trabajadores y menor eficiencia para todos. Y una ciudad deteriorada tampoco es la imagen que queremos proyectar para quienes nos visitan.
Por eso, recuperar la infraestructura es también una política de desarrollo. Hoy pueden verse obras en distintos puntos de la ciudad y en caminos rurales, recuperando lugares que durante años permanecieron sin el mantenimiento necesario. La reparación de la ruta Jones y del camino del Buey Negro son ejemplos concretos de una gestión que decidió enfrentar problemas que durante demasiado tiempo fueron postergados.
Pero desarrollar Salto también significa mostrar lo que somos capaces de producir y ofrecer.
La segunda edición del Stand de Salto en la Expo Prado 2026 fue una muestra clara de ello. Esa “mini embajada de Salto”, como la definió el Intendente, permitió llevar a Montevideo nuestros productos, empresas, emprendimientos y propuestas turísticas, posicionando al departamento en una de las principales vidrieras del país.
Y cuando una propuesta nace desde la sociedad y el Gobierno la transforma en realidad, también estamos hablando de desarrollo. La Fiesta de la Empanada en Termas del Daymán permitió que grupos de mujeres rurales, organizaciones civiles y artesanos tuvieran un espacio para mostrar y comercializar su trabajo. Se vendieron unas 30.000 empanadas y numerosos artesanos lograron vender gran parte de sus productos. La iniciativa surgió desde la Junta Departamental, a propuesta de la edil Celia Bottaro, y fue concretada mediante la coordinación de distintas áreas de la Intendencia, encabezadas por la Dirección de Termas del Daymán.
Estos hechos reflejan una concepción diferente de la gestión: escuchar, coordinar, invertir y hacer.
Salto tiene recursos, empresas, productores, trabajadores, emprendedores, turismo y, sobre todo, gente con capacidad para salir adelante. El papel de la Intendencia debe ser generar las condiciones para que todo ese potencial pueda expresarse.
Porque una Intendencia no debe trabajar para sí misma. Debe trabajar para que Salto funcione, crezca y genere oportunidades.
Ese es el desafío de este Gobierno: que la Intendencia deje de ser vista como un fin y sea utilizada como lo que realmente debe ser: una herramienta al servicio de la gente y un engranaje para el desarrollo genuino de todo el departamento.
